Imagen de un  cuadrúpedo de rasgos felinos. En su cabeza tiene tres cuernos. Su bigote semeja a fauces o colmillos pequeños y redondos, que se curvan alrededor de su cabeza hasta detrás de las orejas. En su ombligo se encuentra una gema de color amarillo, y posee cuatro patas cubiertas por nubes con tres garras afiladas de color rosa oscuro.

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Rescatando mis textos olvidados: de coleccionistas paleolíticos.

Publicado por Luky-tolololcolalocarregalizada el 2015-01-16

Hola, Zupzupianos!:
Trasteando por ahí, resulta que me pongo a leer cositas que había escrito hace dos o tres años, quizá más. Y he encontrado el siguiente texto que por azares de la vida, no sé por qué no publiqué antes... ¡No lo entiendo! Porque sin ánimo de parecer atrevida o insolente, o prepotente, he de decir que me encanta lo que opinaba hace años sobre algunas cuestiones de actualidad... Una de mis pocas virtudes, eso de escrbir adecuadamente.

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Si bien es cierto que el trabajo del rey es muy importante en cuanto al mantenimiento de la estabilidad política y resulta fundamental para la imagen de muchos negocios internacionales de nuestro país, ¿hasta qué punto la figura del rey es útil?

En estos tiempos de crisis económica, puede que muchos españoles se hayan hecho la misma pregunta. ¿Por qué la Casa Real no sufre los mismos recortes que todo hijo de vecino? Realmente, la institución empieza a morir con estos descalabros que en nada benefician a la imagen que el pueblo español tiene de su rey.

Los partidos políticos, por su parte, parecen obligados a respetar un comportamiento que por bochornoso, debería ser criticable, a pesar del famoso Perdón del monarca, que por su puro patetismo e imagen de niño pillado en una travesura, resulta conmovedor. Si la figura del rey sigue vigente aún en esta monarquía, ¿desde cuando un rey pide perdón, y más cuando su mala acción con los animales viene repitiéndose desde tiempos inmemoriales?Puede decirse que esta escena a conmovido a muchos indignados, ha aplacado su ira pero también, ha escandalizado a otros tantos. Muchos nos preguntamos ¿la salida del monarca ante esta situación consiste en ir dando pena, cuando seguramente en su cartera los billetes morados no falten gracias al 2% de reducción de su presupuesto, gracias a su nno transparencia, exigida a gritos por el clamor popular?

Hay mucha gente que considera que el tiempo de la monarquía a tocado a su fin; sin embargo, otros opinan, y no sin razón, que la monarquía española está tan arraigada en este país, como las cadenas absolutistas de Fernando VII “El Deseado: los españoles, somos masoquistas. ¿Por qué no hacer un referendum en el que cada uno pueda decidir cómo quiere que sea su país y con el que la monarquía, en caso de salir victoriosa, pueda sentirse reforzada y tenga la posibilidad de levantar cabeza con un poco más de dignidad?

Este tema es de candente actualidad. La crisis económica que venimos sufriendo desde 2008, ha hecho que muchos ciudadanos se pregunten si no se podría ahorrar recortando los presupuestos de la casa real. Desde el 13 de Abril, día en el que don Juan Carlos sufrió este desgraciado accidente, ha saltado la chispa de la indignación más reavivada que nunca. Los periódicos se han hecho eco del pensamiento popular. Se han organizado multitud de debates en radio y televisión y en la calle, normalmente la gente no habla de otra cosa. Resulta, para muchos, escandaloso, que mientras la gente empieza ya a mendigar, debido al finiquito de sus prestaciones de desempleo, mientras familias enteras tienen que subsistir gracias a las organizaciones de caridad, el rey dispense 40000 euros en actividades lúdico-festivas para satisfacer sus selectas manías de coleccionista paleolítico y, a pesar de que sus defensores le excusen, afirmando que el rey recibía un regalo de un empresario saudita a cambio de un negocio que ambos hubieron realizado, sus detractores defienden su culpabilidad. Alegan que aunque el monarca haya sido el benefactor de cualquier transacción económica internacional, no por ello debe recibir o aceptar regalos, recompensas, retribuciones, etc, porque en eso consiste su trabajo, en beneficiar a su país sin esperar nada a cambio.

Otro interrogante que se nos plantea: ¿realmente nos habríamos enterado los ciudadanos de a pie de estas… fiestas de la carne animal si el rey no hubiera sufrido este desafortunado incidente? Parece ser que no. No es nnoticia que el rey vaya dando la vuelta al mundo en menos de 80 días, matando animales inocentes y casi extinguidos, si el rey no sufre un percance por su culpa, o gracias, mejor dicho, a la providencia divina, que ha hecho que muchos de nosotros nos demos cuenta de a qué fines se destina el dinero del contribuyente, de una vez por todas. Un contribuyente, en mi opinión, agoviado por la crisis, crispado por la situación. Un ciudadano que en caso de tener capacidad de reacción, se defenderá ante provocaciones como esta. Alguien que debería cambiar las cosas y modernizar esa imagen de pasotismo y vagancia sin límites que viene caracterizando la figura de todo español que se precie de serlo.

En vista de todo esto, comviene que nos preguntemos ¿hasta qué punto es necesario cambiar las cosas? ¿Hasta donde llegan los influjos de nuestra bienamada y aparente democracia? ¿Elegimos nosotros a nuestros reyes, o son los espermatozoides reales los que nos ayudan a decidir? Realmente, no. No es democrática esta monarquía, hecho que obliga a muchos, únicamente por justicia moral para con su democracia, a alzar ya la tricolor. Otros, por su parte, piden la abdicación de don Juan Carlos en favor del Príncipe… ¿Qué cambiaría eso?

Por suerte y muy a pesar de lo que los nostálgicos de la anterior generación quieran hacernos creer, esos que dicen que los jóvenes no hacemos nada, que en estos tiempos todo es mucho más fácil y aseguran que en sus tiempos todo había que lucharlo, muchos de nosotros aún mantenemos la esperanza de que gracias a nuestra acción, este país pueda ser un lugar mejor.
Ojalá este sea un sentimiento común a la nueva generación que tardará siglos en encontrar empleo, aquellos que tendremos que sufrir recortes en educación, en cultura, nosotros que veremos como los inmigrantes se quedan sin sanidad, como aflora el malestar social, como todo se deshumaniza por completo y como surgen los ricos superlativos y los pobres paupérrimos…

Gracias a estas medidas, si aún no lo teníamos, como muchos melancólicos sugieren, nosotros recuperaremos la conciencia social que, seguún algunos anticuados, ¡tanto, tanto! Nos falta.
zupzupianos: aprovecho esta inspiración para pediros que, de derechas o izquierdas, de una región u ottra, no dejéis que vuestras ideas caigan en el olvido. No permitáis que nadie, sea quien sea, las pisotéé y por sobre todas las cosas, luchad, luchad siempre por lo que creáis justo, sean las que sean las circunstancias. Si no lo hacéis, puede que vuestra vida pase y al final de ella, como alguien me dijo una vez, "te arrepientas del paso que no diste".


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